¡Feliz aniversario, Escuela!


Con el brindis de cada nuevo calendario, los panzas negras de Barrio Rivadavia festejan un nuevo aniversario, de una historia deportiva con la típica idiosincrasia liguera.

Cuentan las crónicas, que por impulso de un grupo de aburridos estudiantes de la Escuela de Artes y Oficios Presidente Roca, nace el 1 de enero de 1919, el Club Atlético Escuela Presidente Roca.

La denominación propia de panzas negras, se origina cuando en sus inicios Escuela se identificaba pura y exclusivamente con el color blanco, pero después de encontrarse en un duelo deportivo con un rival vestido de idéntica manera, fue que decidieron incorporar a su casaca la franja negra horizontal.

Su primera cancha fue la de la Liga Cordobesa de Fútbol que se encontraba en Parque Sarmiento, aunque poco tiempo después se mudó a una construcción propia en Barrio Maipú – hoy Nueva Córdoba-, para finalmente afincarse para la posteridad en los terrenos de las calles Asturias y Gorriti, de Barrio Rivadavia.

El mismo año de su fundación, Escuela ingresó al fútbol de la liga madre, donde a lo largo de su historia ha cosechado ocho estrellas deportivas: dos en Primera C (1967-1975), cuatro de Primera B (1924-1942-1943-1984) y dos de Primera A (2005-2007).

   

En 1986 –y hasta 1998- decide fusionarse con Club Avellaneda, logrando el mismo año de dicha alianza, la plaza para disputar el Torneo del Interior, y en 1992 se adjudica el Torneo Provincial, superando en una recordada final Sportivo Belgrano de San Francisco.

A la hora de mencionar productos genuinos de la cantera panza negra, debemos invocar como máximos exponentes a Horacio Villarreal y a José Bocha Murúa, quienes brillaron en las poderosas escuadras del Racing Club de Avellaneda de mitad de siglo pasado, como así también al histórico presidente de la Liga Cordobesa de Fútbol Emeterio Farías, quién también comandó con grandes conquistas los destinos de Escuela Presidente Roca.

                     Emeterio Farías en Escuela.