El día más glorioso de Juniors


Hay días que sin dudas permanecen para siempre en la memoria de cada uno de nosotros: el cumpleaños de una madre, un padre, el día en que nos conocimos con nuestra pareja y muchos otros más.

Para la gente del General Paz Juniors, el 25 de junio del año 2000 quedará para siempre en su corazón. Aquel día, el equipo comandado por Pablo Agustín Comelles lograba el ascenso a la Primera B Nacional tras empatar con Douglas Haig.

Además de el ex Talleres en el banco de suplentes, ese equipo tuvo dentro de la cancha a dos estandartes como el arquero Daniel Amaya y el colombiano Albeiro Usuriaga, quien llegaba proveniente de Atlético Bucaramanga, equipo del país Cafetero.

El Palomo llegó a la Docta buscando cambiar de aire y de vestir la camiseta de uno de los grandes de nuestro fútbol, pero lo que Usuriaga no sabía, es que terminaría siendo un ícono en aquel club de Río Cuarto y Arenales.


El Albo no comenzó muy bien ese torneo. En la primera fase, formó parte de la zona A, la cual ganó con 25 unidades, 3 mas que quien sería su rival en la  siguiente ronda.

En la zona campeonato, tuvo un comienzo un tanto irregular, perdió 3-0 con Huracán de Tres Arroyos,  le ganó a General Belgrano como local para volver a la victoria frente Douglas Haig en la fecha 5, con un resultado de 1-0, tras un empate y una derrota. 

Al finalizar la zona, Juniors terminaría con 18 unidades al igual que Ben Hur y Huracán de Tres Arroyos, pero la diferencia de goles, le dió el acenso y la gloria al Poeta.

El equipo campeón estaba conformado por: Ariel Amaya; Rafael Díaz, Adrián Bozoletti, Raúl Britos y Rubén Rodriguez; Eduardo Colazo, Marcelo Cuello y Sergio Módica; Marcelo Santoni; Albeiro Usuriaga y Cristian Sabir. Además formaban parte del plantel Daniel Rios, Oscar Osorio y Jorge Adrián Maruán.




Lejos quedó aquel día donde el Poeta logró tocar el cielo con las manos. Las imágenes de aquel día como así también los deseos de resurgir son algo que siguen intactos en cada hincha Albo.