VOLVER A SER POR AMOR


Tocar el cielo, soñar con mantenerse y caerse. Pensar en dejar todo y cuando sabes que no podes seguir estando más abajo, volver a intentarlo, con trabajo y con la experiencia de que no vuelva a pasar. Así se resume lo que sucedió con Hugo Padilla, que ascendió con Belgrano en 2011, que pensó en dejar todo y volvió a ser en CIBI, por amor al fútbol y al club de su vida.

Su carrera empezó desde muy chico, a los cinco años, y en CIBI, el club donde jugaron sus hermanos y su papá, hizo la mayor parte de sus inferiores. Casi como un sueño, y por su capacidad, Belgrano puso sus ojos en él. Claramente, todo lo que vino fue una linda obra del destino que nunca olvidará. 

"Fue un momento inolvidable"Así resume todo lo que pasó. Jorge Guyón lo llevó a entrenar con la primera, pero alternaba entre la cuarta y el plantel superior. Con la llegada de Zielinski tuvo la oportunidad de ser parte de la historia grande del club. Debutó oficialmente, en la última fecha de la B Nacional 2010-2011, ante San Martín de San Juan, luego lo conocido.

¿Qué se hablaba sobre River, el rival de la promoción?
-"El último equipo que queríamos que nos tocara era River, lo veíamos muy difícil que vaya a descender con todo lo que se habla. Cuando llegó el momento, nos impulsó para saber que íbamos a quedar en la historia, el rival nos motivó"

Al final fue así, que River haya sido el rival, hizo que Belgrano logrará una magnitud internacional que hasta la fecha no tenía, y el orgullo de Hugo es ese, saber que en las páginas gloriosas del club estará su nombre entre históricos que consiguieron, quizás, el ascenso más importante del mundo.

Como el fútbol son momentos, el futuro no sería como lo esperaba. Él decidió quedarse a lucharla pero las exigencias de Zielinski hicieron que no fuera tenido en cuenta, jugó en la reserva de primera división y volvió a hacer historia con un cuarto puesto. En aquel equipo soñado, compartió cancha con Zelarrayán, Melano y Saravia, entre otras figuras. Las ganas de crecer lo hicieron emigrar de Belgrano, Juniors fue el equipo elegido. 

"Se hacía mucho a pulmón, no era un momento bueno del club".  Aunque destaca la calidad humana del plantel, fue un difícil momento de Juniors en su historia. Ahí estuvo para ponerle el pecho a las balas. De lograr todo, a pelear en el ascenso. Juniors no estaba preparado para volver, su momento era notorio y no pudo conseguir el objetivo. Luego de dos años, su etapa en la institución se terminó por problemas económicos. 


"Volver a hacerme el carnet de la Liga es algo muy lindo"Después de su paso por Marcos Juárez, San Juan, Pascanas y Río Segundo, pensó en dejar todo, sintió que sus sueños se terminaban. Las lesiones y la economía no ayudaban. A principio de año, Juan Manuel Battaglia, parte del cuerpo técnico de CIBI, lo convenció. Aunque el dolor de su rodilla parecía más fuerte que sus sueños, él lo cambió. Hoy volvió por amor al club donde nació, donde jugaron sus hermanos y su papá, y del cual su familia quiere tanto. Con el sueño intacto por triunfar, por volver a ser aquella joven promesa, pero con mucha experiencia sobre su espalda. Sabiendo que hay errores que le enseñaron a no volver a equivocarse. 

Desde el día más feliz en su vida cuando ascendió con Belgrano, al más triste cuando rescindió El contrato con los "Piratas", pasando por las lesiones y de pensar en dejar todo. Hoy está tranquilo, estudia y trabaja con su padre en un centro de podología y disfruta de la familia que ha formado. Sin nublarse, la esperanza de triunfar sigue latente en él. El sueño está intacto, y Hugo Padilla va por eso, a seguir soñando, listo para volver a ser, volver a ser por ese amor único al fútbol.