¡QUÉ JUGADOR, PAPÁ!


Conrado Nicolas Patiño es volante central en Las Palmas. Y tiene una historia que vincula sus orígenes con la escuelita que tenía su padre.

Tiene 20 años (23/03/97), varios de ellos en el Azul del Viejo Camino a La Calera. Forma parte del plantel que compite en la Liga Cordobesa, pero también es tenido en cuenta en el Federal B. De hecho, el domingo ingresó algunos minutos, compartiendo cancha con Juan Carlos Olave. 

"Mi infancia fue muy buena siempre me gustó salir a jugar con amigos, al fútbol, a las escondidas. Mi inicio en el fútbol fue a los 4 años  en un club de barrio que dirigía mi papa, se llamaba Deportivo Mira" 

Su debut en el torneo de AFA fue a fines del año pasado, contra Estudiantes de Río Cuarto en su cancha. Añora un gran momento, cuando con Las Palmas ganaron un torneo en Sunchales, venciendo a Rosario Central en la final.

"Mi presente es bueno por suerte porque me están tendiendo en cuenta para el plantel superior", dijo el fanático de Messi y estudiante de Educacion Fisica.

"Ser jugador para mí es lo más lindo,  no puedo vivir sin fútbol, me defino como un 5 metedor, corredor y muy sacrificado", cuenta mientras sueña con jugar en Boca Juniors y seguir los pasos del Pachi Carrizo.


Sobre ser dirigido por el padre detalla: "Estaba bueno porque me trataba como un jugador más y no hacía diferencia aunque sea su hijo. Me sirvió mucho porque mi papá sabía mucho de fútbol y me transmitía eso. El siempre tuvo mucha pasión por el fútbol. Por ahí no me gustaba porque siempre me decían que yo jugaba por mi papá".

Hoy, 15 años después, ya no debe explicar que juega por sus virtudes. Mientras espera la próxima convocatoria para viajar a Río Cuarto con los azules, recuerda aquellas épocas en las que su papá era su entrenador.