LAS PALMAS A MALLORCA


Maximiliano Zanuzzi sigue soñando con triunfar. Y no se queda de brazos cruzados. En breve viaja a España para probarse en dos clubes. Intentarlo una y otra vez.

A Palma de Mallorca, a través de un amigo, va a buscar su sueño. En 2009 tuvo otras pruebas, con balance positivo, pero no pudo fichar ya que no le llegaron los papeles de la ciudadanía y se tuvo que volver. Pensó en largar.

Acá dejará su negocio familiar en buenas manos. "Hace rato vengo haciendo cosas para dejarle todo en condiciones a mi mamá y mi hermana en el negocio y que no tengan que renegar tanto como yo".

Ansioso espera su momento y analiza: "En lo personal me siento mucho más maduro, ya agarré muchas mañas del fútbol y la experiencia en los Federales ayuda mucho porque te topas con jugadores de mucha experiencia que han sido profesionales o que están en un gran momento y ellos te ayudan mucho. Me tocó compartir equipo con Arrieta y Amaya o enfrentarme con Pirez y Garcia, que están en un gran nivel futbolístico".


Antes de esta chance europea se puso los guantes en Instituto, Deportivo Alberdi, Avellaneda, Deportivo Norte de Alta Gracia, Sportivo Rivadavia de Carlos Paz y Colón de Colonia Caroya.

PAPI MARIO. "Mario Giunchiglia estuvo conmigo en las buenas y en las malas". Asegura que es su padre futbolístico. A el le debe su momento. Tras pasar por Avellaneda, entrenaba poco y no quería saber más nada con el fútbol. "A el le habían hecho una nota en Mundo D, por un pibe de Instituto que se había lesionado y empezó a entrenar y pudo volver a jugar y la rompió en AFA. A raíz de eso lo contacté por Facebook".

"Quiero agradecer a mi familia, mi novia, a Rodri Cardoso, el gerente de #67, y a la familia Diforte, que me ayudaron con el viaje".

Ya tiene los pasajes, los guantes y más conocimiento para embarcar a España. Viaja el martes. Pero su cabeza ya está allá. Se entusiasma en que sus palmas lo hagan quedar bien en Mallorca.