LA PÚGIL QUE JUEGA EN MEDEA



Cada sábado, Natalia Aguirre usa la 11 de Medea en la Liga Cordobesa, donde es una histórica. Además es campeona Provincial y Sudamericana de boxeo. Una historia de pasiones y sacrificios. 

A las 6:00 ya está trabajando para hacer la parte física. Un ratito más tarde tiene el entrenamiento, de lunes a viernes. Martes y jueves a la tarde tiene práctica con sus compañeras en Medea. Esa es la versión light, cuando no tiene una pelea próxima. Cuando eso sucede, es de lunes a lunes, full time. Todo eso intercalado con su trabajo en el bingo barrial.

"De chica siempre me gustó el fútbol y a los 7 años empecé a jugar en Medea con los varones. Era la única mujer hasta los 14, cuando entré en el femenino", cuenta con la misma predisposición que tiene con sus dos pasiones. 

Tiene 27 años y es campeona Provincial y Sudamericana en categoría Superpluma. Además carga con un par de campeonatos en la Liga Cordobesa. ¿Qué más puede pedir? Lo que todo boxeador: el título del mundo. Y tiene otro sueño, que es el de poder enfrentar a su idola, la Tigresa Acuña.

Ya tuvo 3 chances mundiales, una de ellas en Finlandia. Pero sabe que tendrá una más y no la dejará pasar. Su récord amateur es 27-3-5. Mientras que de manera profesional tiene 21 combates (8-10-3).

Su papá fue un gran púgil. Miguel Ángel Antonio, ex campeón sudamericano crucero y argentino supercrucero, es a quien más escucha a la hora de cada pelea. En el ambiente del boxeo le dicen la Cobrita. Pero si preguntan por ese apodo en Medea, no saben quién es. Allí es simplemente la Wacha.


Jugó de 3, de carrilera y hasta de delantera. Subir o bajar, cuando el partido lo permita. Como en el boxeo, cuando sabe diferenciar el momento de atacar o defenderse. ¿Dos deportes distintos?

En esto pone su punto de vista: "Son diferentes porque en la cancha tenés para pedir cambio. En el boxeo estás ahí arriba sola y solo vos tenés que poner alma y corazón para llegar al último round sin saber si bajas bien o no".




Su última pelea fue el 24 de junio pasado ante Soledad Matthysse, hermana de Lucas y doble campeona mundial. "Me había salido una pelea para el viernes que entra por el título del mundo AMB pero se cayó, así que ahora a seguir entrenando y esperar que me llamen".

No hay ninguna duda de que se seguirá entrenando duro para esa nueva oportunidad. Con los guantes o con los botines puestos. O con ambos. Las dos disciplinas son parte de su vida.