TRIPIANA, EL CORREDOR DE BOLSA

Hernán Tripiana es arquero en la Liga Cordobesa, defendiendo los colores de Villa Azalais. Pero se gana la vida en la recolección de residuos. Te contamos su larga trayectoria.


Según se autodefine, Hernán es Corredor de Bolsa...de residuos. El humor y la buena onda, ante todo. Así es Hernán ante cada requisitoria de la prensa. Heredó de su padre el oficio de la recolección.

Tripa nació el 25 de enero de 1980 en Córdoba. De muy chico empezó jugando con su hermano, seis años mayor que él. Ese fue el motivo por el que se inició bajo los tres palos. "Yo tenía 5 años. Mi hermano y sus amigos, 11. Era un desafío atajarles las pelotas a ellos y me empezó a gustar el arco. Empecé a comprarme indumentaria y soñar con detener las pelotas en la cancha del barrio", cuenta.

Pero no siempre fue portero. "Cuando arranqué en Instituto, me fui a probar de 9. Ese día metí dos goles. Pero al siguiente entrenamiento me pusieron de 4, porque el puesto de centrodelantero ya tenía dueño. Al día siguiente fui con los guantes y expresé que era arquero", amplió.

La Gloria de Alta Córdoba fue, apenas, el primer escalón de una prolongada carrera. Una a una las camisetas que defendió:

1991 -  Instituto
1992 - Defensores Juveniles
1998 - Ferro Carril Oeste
1999 - Gimnasia La Plata
2002 - General Paz Juniors
2003/04 - San Lorenzo (LCF)
2005 - Villa Azalais (primer semestre)
2005- Unión Central de Bolivia (segundo semestre)
2006 - Atlético Bermejo de Bolivia (ascenso)
2007 - Club Atlético Ciclón de Tarija (Bolivia)
2008 - Sportivo Patria de Formosa (primer semestre)
2008 - Barracas Central en Primera C de AFA (segundo semestre)
2009 - San Lorenzo de Mercedes
2014 - Unión Florida
2015 - Villa Azalais

Ante tanta experiencia, debe ser difícil elegir su mejor momento adentro de una cancha. Pero no. A eso lo tiene bien definido: "Yo creo que mas allá de todo lo que viví, jugué, viajé y conocí, mi gran momento fue la vuelta al fútbol, el año pasado, el nacimiento de mi hija y poder disfrutar de pequeños momentos con mi familia".

Tras no ser tenido en cuenta en San Lorenzo, tras el descenso en la LCF, emprendió otros caminos. En octubre de 2004 se fue de vacaciones. Ese viaje le cambió la carrera, sin dudas. "Me fui de viaje con compañeros que estaban en la pensión del club. Jugamos un torneo en Termas de Río Hondo y, cuando salí, un empresario vino a proponerme si quería jugar en Bolivia. Me pasó los contactos y decidí irme", cuenta Tripa.



El debut en el país del Altiplano no fue del todo positivo. Su primer equipo allá fue Unión Central y el primer rival, un grande de verdad. "Lo habían echado al arquero titular en el cotejo anterior. El partido siguiente era contra Bolivar en La Paz. Uno se prepara toda la vida para jugar en Primera, pero no para hacerlo en la altura, jaja", comienza a detallar su primera vez. "Fue muy lindo, mucha adrenalina, poco aire, mareos, los jugadores de Bolivar que corrían a mil, el imponente estadio Hernando Siles. Me acuerdo que saqué varias pelotas de gol, pero era inevitable que se te vengan. Perdimos 4 a 0. Ellos tenían a casi todos jugadores de la selección boliviana".


En 2009 dejó el fútbol. Un problema en la columna lo ayudó a tomar esa decisión. "Dejé sólo por esa lesión y por arreglar un poco mi cuerpo". Y volvió 5 años después. 

Julio Mauricio Saillén, junto a Carlos García, fue el que lo acercó a Unión Florida, pero con la idea de que sea entrenador de arqueros. Pero Cristian Pino, DT de la Caballada en ese momento, le ofreció cuidar el arco en la Primera. El rendimiento fue excelente, a tal punto de que fue elegido como el mejor en su puesto en 2014. Tripiana le debe a Saillen, además de la vuelta al fútbol, la posibilidad de volver a trabajar post-Bolivia.

"Mi presente es bastante bueno. Al principio me costó adaptarme. Hasta pensé en dejar. Pero cambié el chip y lo tomé como un nuevo objetivo: volver a estar en la Primera de la LCF. Pude hacerlo con la ayuda de mi pareja, Luciana, mis vacaciones en donde pensé mucho y mi profe de Reiki. Hoy tengo las mismas ganas de hace 15 años", expresó Tripa.

"Mi sueño en este momento es poder lograr con Villa Azalais la clasificación a un Federal C. Y aportar a mis compañeros, como lo vengo haciendo, tanto en lo futbolístico como en lo humano".

A la hora de elegir un referente en su puesto elige a Julio Chiarini. Y al hacerlo con alguno de la Liga Cordobesa sorprende quedándose con uno que no usa la 1 en el lomo: valora el juego de Cristian Nuñez, el volante de Argentino Peñarol.

Para el cierre, Tripiana se encargó de dar una opinión sobre el cupo de mayores en la Liga Cordobesa: "Me parece una ridiculez no dejar que jugadores con experiencia puedan aportar calidad y conocimientos en el fútbol de la Liga. Es lindo poder transmitir experiencias y que los pibes te escuchen y sumen cosas positivas para el equipo y el club. Ver que después esas cosas se aplican en la cancha reconforta mucho".

Hernán Tripiana la rompe en el arco de Villa Azalais. Volvió tras 4 años de colgar los botines (o los guantes). Recoge, diariamente, residuos. Y balones, los sábados. Tripa es el corredor de bolsa.