Pudo ser profesional en River, pero por una sanción perdió esa posibilidad



Brisa Contreras se equivocó hace casi dos años, y después de recibir una dura sanción, se prepara para volver a vestir oficialmente los colores de Racing.

Aquel episodio entre Libertad y Universitario quedó grabado como uno de los días más tristes desde que el fútbol femenino se hizo oficial en 2012. Varias jugadoras de la L fueron sancionadas por aquel episodio y una de las penas más grande fue para Brisa, quien se tomó todo este tiempo como una enseñanza. 

"Me dejó muy dolida emocionalmente. Aprendí que la violencia en el fútbol no lleva a ningún lado y que las sanciones son muy fuertes para una jugadora. Asenté cabeza y no me gustaria volver a pasar por lo mismo,  porque te saca ese privilegio de jugar al fútbol, que es donde se sienten tantas emociones, y que además en mi caso, me significó no poder formar parte del plantel de River Plate, lo que me bajoneó mucho. Por eso hay que pensar dos veces antes de hacer las cosas, porque te quita mucho", sentenció Brisa.



"Lo que vino después fue muy duro. Tuve que declarar en la Liga ante el Tribunal de Disciplinas, y como si fuera poco, las jugadoras de la U optaron por denunciarme, lo que me me dejó como saldo que me pintaran los dedos y tener que estar en Tribunales II".

Tras una de las penas más grandes en la historia del femenino (una de sus compañeras fue expulsada de por vida) está lista para volver a jugar: "Fue un duro momento, pero dejar de prepararme para la vuelta nunca fue una opción. Gracias a Dios, hoy puedo decir que la espera terminó y que empieza una nueva historia", cerró.